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Desarrollo de Aplicaciones Móviles
Decir que el uso de dispositivos móviles sigue
creciendo a un ritmo vertiginoso no debería sorprender a nadie, lo que sí
nos sorprendió fue descubrir que un 22% de las empresas que implementan
soluciones para la automatización de su fuerza de ventas (SFA de su sigla
en inglés) ya están utilizando aplicaciones para dispositivos móviles, y
como si esto fuera poco, un 21% más se encuentra actualmente evaluando esta
posibilidad (*)
Si bien todos hemos escuchado algo acerca de las
diferentes tecnologías que existen en el mercado, debemos convenir que el
desarrollo de aplicaciones móviles sigue siendo un escenario relativamente
nuevo y muy poco explorado.
Durante los pasados días 8, 9 y 10 de junio,
tuvimos la posibilidad de participar de un excelente entrenamiento, dictado
en conjunto por Microsoft y la empresa Q4TECH,
dedicado exclusivamente al desarrollo de aplicaciones móviles.
Uno de los mensajes más importantes que se
trasmitieron durante el entrenamiento fue que en el desarrollo de
aplicaciones móviles existen 3 desafíos fundamentales:
·
Experiencia
de usuario
·
Conectividad
·
Manejo
de datos
Al igual que en otros escenarios, la experiencia
del usuario con una aplicación móvil determina directamente el éxito o el
fracaso de la misma. Uno de los aspectos más disruptivos, para quienes
venimos del desarrollo de aplicaciones web/escritorio, es que muchos de los
criterios de usabilidad de una aplicación web/escritorio no pueden ser
aplicados en el desarrollo de aplicaciones móviles, por citar un ejemplo,
elementos visuales tan populares como un ComboBox o una Grilla, resultan
muy poco usables en una aplicación diseñada para un celular.
El segundo desafío tiene que ver con la conectividad.
Para una aplicación web/escritorio, la conectividad no representa un gran
desafío, máxime teniendo en cuenta los constantes avances en este sentido,
sin embargo, para un dispositivo móvil, la conectividad aparece como un
recurso variable y muy sensible al contexto, basta con que entremos
hablando por celular a un ascensor para poder comprobar este aspecto.
Adicionalmente, un dispositivo móvil puede obtener conectividad de
distintas maneras (GPRS, Bluetooth, WiFi, Cradling, etc.), este aspecto difiere
muchísimo del escenario de confort que ofrecen las aplicaciones
tradicionales.
El último desafío, y no por eso menos importante,
tiene que ver con el manejo de datos. Dadas las limitaciones de
conectividad que mencionábamos anteriormente, las aplicaciones móviles
deberían ser capaces de almacenar información en el propio dispositivo.
Esta capacidad es fundamental para que los usuarios puedan utilizar las
aplicaciones móviles en escenarios desconectados. Al recuperar la
conectividad, los datos almacenados en el dispositivo deben ser
sincronizados en forma automática con los sistemas centrales de la
organización.
La arquitectura de una aplicación móvil presenta
nuevos desafíos que deben ser abordados con muchísima responsabilidad.
Desde esta editorial nos comprometemos a mantenerlos informados de las
últimas novedades que surjan al respecto.
Para obtener más información sobre el desarrollo
de aplicaciones móviles, los invitamos a revisar los siguientes links:
·
http://msdn.com/mobile
·
http://microsoft.com/mobile
Será hasta el próximo mes!
Martín Cabrera
Arquitecto de Software
Microsoft Cono Sur
Martin.Cabrera@microsoft.com
Alejandro Pacheco
Arquitecto de Software
Microsoft Cono Sur
Alejandro.Pacheco@microsoft.com
(*) Fuente: Forrester Reserach, 26-jun-2006
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